Desayuno a base de kiwano y leche condensada de coco

Si recordais, el kiwano era la imagen del post que marcaba el Km. 0 de este blog. Lo descubrí por primera vez en el emporio de frutas y verduras de mi amiga Katy, aqui en Chile. Me resultó cuando menos, atractivo a la vista. Ha pasado de ser una fruta utilizada solo como adorno de mesa, a estar de moda sobre todo en la preparación de cócteles por su color verde y su consistencia gelatinosa.

De la familia de los pepinos y melones, hay quien dice que con azúcar sabe a banana… a mí, me recuerda al pepino.

Se puede comer tal cual, pero su contenido en semillas cartilaginosas no lo hace agradable, al menos para mi. La opción mas utilizada es añadirlo a la licuadora para hacer zumos, donde las semillas, que son blandas e insipidas no molestan, o pasar la pulpa a través de un colador, dónde nos quedará un zumo espeso y gelatinoso que me recuerda a “Los cazafatasmas”, además de por su consistencia, por su color verde.

En éste caso, y sin saber muy bien que hacer con el zumo de kiwano, ya que un cóctel a base de vodka no era mi primera opción a las 8 de la mañana, se me ocurrió que podría maridar muy bien con la leche condensada de coco, y asi fue… junto con una banana y semillas de chia y amaranto para hacerlo más completo… un desayuno 10!!!

Os animo a probarlo si teneis la ocasión de encontrar el kiwano 🙂